Si vives en el siglo XXI y visitas Google de vez en cuando, habrás escuchado el concepto NFT sin ninguna duda. Y seguro que habrás pensado que será otra modernidad más de estas que hay en Internet. Pues déjanos decirte: no. Los NFT recaudaron más de 3.000 millones de dólares el pasado año así que son mucho más importantes de lo que podríamos imaginar y no vamos a parar de oírlo en este 2022. ¿Quieres saber por fin qué son?

¿Qué es un NFT?

Para entender qué es un NFT es necesario distinguir entre dos conceptos básicos: los bienes fungibles y los no fungibles. Los primeros son aquellos de carácter mueble y reemplazables, que se agotan con su uso y están creados para ser consumidos. El dinero es el ejemplo más ilustrativo de este concepto, ya que un billete de 20€ puede ser sustituido por otro del mismo importe, y ambos valdrán exactamente igual. Los bienes no fungibles, por el contrario, son aquellos que no pueden ser sustituidos ni consumidos. Ejemplo de esto sería una obra de arte, que no puede ser sustituida por otra porque nunca tendrán un valor equivalente y tampoco es consumida con su uso ni con la compraventa.

Aclarado esto, los NFT pertenecen al segundo tipo: bienes no fungibles (o, en inglés, Non-Fungibles Token). Por tanto, un NFT es un activo único que no se puede intercambiar por otro bien y tampoco modificarse. Eso adhiere a la obra un carácter único y exclusivo, lo que propició durante el pasado año que se pagaran ingentes cantidades de dinero por los primeros NFT. Para aclarar aún más este concepto, imaginemos que La Última Cena, de DaVinci, estuviera a la venta en este mercado. Gracias a la tecnología blockchain (relacionada con la de las criptomonedas), la obra tendría un certificado de autenticidad, donde se validaría su autoría. Se le pondría un valor de mercado y, desde entonces, se encontraría a la venta. Por muchas reproducciones o copias que tuviera esta obra, tan solo existiría una original y por tanto el valor real lo tendría esta obra verificada. Esta información, en forma de metadatos, no se puede modificar, por lo que siempre habrá constancia tanto de la autoría y de la autenticidad como del valor de partida y de todas las adquisiciones o transacciones que se hayan realizado con la obra.

Desde el lanzamiento de este nuevo mercado, se han publicado diversas noticias que ponen en relieve la preocupación de algunos usuarios, que sugieren que la libertad en Internet se vea afectada por la llegada de los NFT, ya que si algo caracteriza a esta herramienta es la reproductibilidad de los contenidos, como los memes y toda la cultura circundante, lo que podría verse perjudicado al tener “dueño”. En el lado opuesto, los y las artistas celebran que se utilice esta tecnología para verificar su autoría y darles la importancia que se merecen, al definir sus obras como únicas y exclusivas. Además, la idea es que estas obras se revaloricen con el tiempo, por lo que este es el momento de invertir en NFT.

 “NFT” fue la palabra del 2021, según el Diccionario Collins, lo que nos da una pista de la importancia que tendrá todo este mercado para el año que acabamos de empezar. De momento, no es algo que se haya masificado, aunque en Nube.554 estamos segurxs de que la democratización y su uso masivo llegará mucho antes de lo que pensamos. Estaremos atentxs para avisarte de cualquier novedad, así que síguenos en todas nuestras redes para no perderte nada.   

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