Una drip campaign es, fundamentalmente, una acción realizada a través del email cuyo concepto se basa en el “goteo”, refiriéndose a las gotas de agua que caen poco a poco. Este tipo de estrategia es clave si quieres mantener una relación duradera con tus clientes tanto reales como potenciales.

El objetivo es generar mayor interacción (ósea, más conversiones) de las que obtendrías con una campaña de email marketing al uso. Consiste en enviar a los clientes una serie de correos electrónicos durante un tiempo determinado, con una periodicidad definida y basada en distintas variables. Por ejemplo, si un cliente se ha suscrito a nuestra Newsletter y recibe un primer correo que abre y consulta, podremos establecer que el siguiente le sea enviado a los tres días con un contenido distinto. Si ese no lo abriera, entonces podríamos programar un último envío a los dos días ofreciendo un contenido distinto. La cuestión es elaborar un esquema en el que se tengan muy bien definidos los objetivos de la campaña.

Aunque parezca lo contrario, lanzar una drip campaign es más fácil de lo que suena, y mucho más con los pasos que te vamos a explicar a continuación:

    • Primer paso: definir con claridad cuál es el objetivo de la campaña drip. Con esto, podremos establecer el proceso y decidir qué mensajes enviar al usuario. Hay que tener en cuenta que enviar entre 3 y 8 correos a un mismo usuario sería una buena cantidad, para no provocar el efecto contrario. ¡Recuerda: el mensaje siempre debe ser relevante para el usuario!
    • Segundo paso: la segmentación es tu aliada. Cuanto más segmentes a tu público, mayor será la personalización y, por tanto, más efectiva será tu campaña. Debes tener en cuenta que este tipo de campañas drip se lanzan a usuarios que han realizado un lead, así que no envíes masivamente el mismo correo a todos ellos o de nada habrá servido la campaña previa.
  • Tercer paso: establece el periodo de duración y también la periodicidad de los envíos. Es importante que utilices herramientas de email marketing que te ayuden a llevar a cabo esta campaña de la forma más profesional posible.
  • Cuarto paso: dedícale tiempo a elaborar un contenido de calidad ya que de nada servirán los pasos anteriores si no consigues despertar el interés de tu receptor.
  • Quinto paso: crea un mensaje personalizado, con el que el usuario sienta un interés mutuo. Además, incluye un CTA que promueva la interacción de este.

RECAPITULAMOS

El envío de emails no puede ser masivo ni despersonalizado, ya que la intención ha de ser la de despertar un interés mutuo con el usuario. Además, no puedes olvidar que es fundamental realizar un esquema del proceso basado en el comportamiento de cada suscriptor. Incluir un CTA es un aspecto de vital importancia, ya que será lo que promueva la interacción de tu receptor con el email.

Como en todas las campañas de marketing, tanto el contenido como la estrategia deben ir modificándose con el tiempo para optimizar los resultados. Es necesario que monitorees tu campaña una vez lanzada, para comprobar si está cumpliendo con los objetivos pactados al comienzo. Si observas, por ejemplo, que las conversiones son bajas, tal vez el fallo esté en los CTAs, así que crea unos nuevos que resulten más atractivos a tu audiencia. Si lo que sucede es que las tasas de apertura no cumplen con tus objetivos, entonces tal vez no hayas segmentado correctamente tu audiencia, así que presta más atención a quiénes estás enviando los emails.

Como has podido comprobar, estableciendo unos objetivos sólidos, un esquema claro del proceso de envío y utilizando una herramienta profesional de email marketing, tendrás como resultado una drip campaign realmente exitosa y con no demasiada dificultad. ¡Ánimo con ello y te leemos en comentarios! Cuéntanos cómo ha ido.


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