Podría parecer una ensoñación, el comienzo de una película futurista mala del domingo por la tarde o un titular alarmista. Nada más lejos de la realidad. Metaverso llega ya y aquí te vamos a explicar qué es y qué beneficios (y desventajas) tendrá.

Podría parecer una ensoñación, el comienzo de una película futurista mala del domingo por la tarde o un titular alarmista. Nada más lejos de la realidad. Metaverso llega ya y aquí te vamos a explicar qué es y qué beneficios (y desventajas) tendrá.

El pasado año, Facebook dejó de llamarse así para darse a conocer como Meta, en una clara apuesta por parte de Zuckerberg por su nuevo proyecto: Metaverso. Desde que se hiciera con la empresa Oculus, especializada en gafas de realidad virtual, Zuckerberg ha optado por desarrollar de manera progresiva algunas iniciativas dirigidas a la creación del Metaverso, hasta que el pasado octubre lanzara de manera oficial y mundial la noticia. Pero ¿qué es exactamente el metaverso?

El Metaverso es, en esencia, la extinción de la barrera entre lo real y lo virtual, consiguiendo que ambos universos se complementen de una forma mucho más orgánica y fluida que en la actualidad. Ayudándose de la tecnología necesaria, la intención del creador de Facebook sería que determinadas actividades las realicemos en el Metaverso y otras de manera física. A una escala mucho menor y salvando las distancias, es como si ahora compramos un producto de Zara en la página web y después lo recogemos en una de sus tiendas. Por tanto, es crear una sinergia entre ambas realidades para potenciar las vivencias en cada una de ellas. 

Para que un metaverso pueda ser considerado como tal, debe constar de tres características imprescindibles, según asegura Edward Castronova, profesor experto en videojuegos y mundos virtuales: 

- Interactivo: el usuario debe ser capaz de realizar modificaciones en su entorno, así como de establecer relación y comunicación con otros usuarios de la plataforma.

- Persistente: para ser considerado metaverso, debe tener continuidad con el mundo físico, es decir, no puede estar limitado. Para ello, es necesario ayudarse de tecnologías que irán surgiendo en los próximos años.

- Incorpóreo: se eliminan las barreras físicas y solo se encontraría corporeidad en el avatar del usuario, con reminiscencias a sí mismo.

Aunque el Metaverso que proponen es aún una idea, un proyecto en su fase más primaria, no sería una locura pensar que, visto cómo avanza la tecnología, vaya a ser algo con lo que tengamos que convivir. De ser así, ¿para qué podríamos utilizarlo?

En las primeras conferencias y ruedas de prensa de lanzamiento, se apuntan algunos ejemplos de lo que se podría hacer dentro de Metaverso: la primera y más importante aplicación que se le da es la de los videojuegos, ampliando como nunca antes los universos y la jugabilidad e inmersión de estos; también se podrían crear espacios de trabajo, para realizar reuniones sin necesidad de trasladarse a un espacio físico; acudir a exposiciones, museos o conciertos (esta idea no está tan alejada de la realidad, si recordamos las actuaciones en directo de artistas como Ariana Grande o Travis Scott durante la pandemia en el videojuego Fornite) de manera virtual; comprar ropa exclusiva en el Metaverso para nuestro avatar; montar negocios, como tiendas o gimnasios; socializar con otros usuarios, etc. 

Aunque al pensar en el Metaverso más bien se nos antoje a una película de ficción, es más que probable que el próximo concierto al que vayas, el próximo cuadro que veas o la próxima camiseta que compres sea con unas gafas de realidad aumentada colocadas en tu cabeza. Recuerda que Zuckerberg cambió el nombre de la empresa que le dio a conocer, así que yo no me lo tomaría como un juego. 

Seguramente en este punto te estés haciendo muchas preguntas, y es normal, ya han surgido debates tan importantes como la ciberseguridad de todos los datos que se vertieran o la validez del dinero con el que se pagara pero, mucho más importante que eso: ¿es ético este proyecto? ¡Te leemos!

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